El pasado 30 de diciembre de 2024, la Secretaria de Agricultura anunció la apertura de más de 70 mercados internacionales durante los primeros diez meses de gobierno [1]. Sin embargo, la información proporcionada por esta cartera carece de la especificidad necesaria para evaluar su verdadero alcance y significado. En dicha información no hace ninguna alusión, ni si quiera como ejemplo de cuales serían esos nuevos mercados, en base a la combinación de producto y destino. A pesar de ello, por método, daremos por válida esta afirmación, aunque el número parece, al menos, exagerado.
Por otro lado, el Ministerio de Economía, en una nota fechada el 30 de enero de 2025[2] destacó un supuesto crecimiento del volumen de exportación superior al 50%. Sin embargo, al analizar los datos proporcionados por el propio ministerio, queda claro que esta afirmación es una media verdad. Cuando ese analiza el volumen exportado , se evidencia que las exportaciones del último año están muy por debajo de los años anteriores, salvo en 2023, un año marcado por una excepcional sequía (y donde el título de la nota hace una muy tramposa comparación). Si se toma el rango de los últimos 9 años , excluyendo las sequías de 2018 y 2023, la performance exportadora no tiene ningún elemento a destacar. Sin tener en cuenta esas excepciones, que no pueden controlar ninguna administración, las exportaciones son menores en volumen a los años 2019, 2020 y 2022, y prácticamente iguales a 2020, por lo que es absolutamente falaz el mencionado crecimiento.
Finalmente teniendo en cuenta los últimos nueve años de exportaciones que muestra el sitio oficial del Ministerio de Economía podemos deducir que el promedio de exportación ronda los 97 millones de toneladas y si se descuentan los atípicos años afectados por la sequias 2018 y 2023 ese número es más de 103 millones de toneladas, por lo que el 2024 está debajo del promedio histórico y no parece haber matemáticamente ni un solo motivo para festejar logro alguno, menos aún, concluir que el nivel alcanzado, se debe a una intervención gubernamental de algún tipo. Cuando se hace mención, a una dudosa, “Inserción Internacional (…) (que ) evidencian que este logro se debe, entre otras variables, a las políticas implementadas por el Gobierno Nacional, como la simplificación de trámites y registros, la eliminación de impuestos distorsivos y la introducción de normas que facilitaron el comercio exterior.” Está claro que, si se abrieron 70 nuevos mercados y se hicieron todas esas cosas dichas con tanta pompa, nada nos lleva a concluir que ha impactado sobre la exportación del año 2024, por lo menos no en carácter positivo. El perfil exportador del sector es el mismo, y como dijimos es más bajo o prácticamente igual a la media de los últimos años.
¿Podrán estas políticas cambiar el panorama en el futuro? Es incierto. Lo que sí es claro es que las afirmaciones sobre el presente son falsas o, al menos, incomprobables. Esta manipulación de datos y afirmaciones infundadas invita a cuestionar la veracidad de otras declaraciones provenientes de esta fuente. Este tipo de conclusiones audaces y sin sustento son graves.
¿Cómo se maquilla una falsa afirmación? Con más confusión. A la “confusa afirmación” de que se llevaron a cabo más de 70 aperturas y reaperturas de mercados internacionales para productos clave, se suma el rimbombante “70 mercados abiertos en los primeros 10 meses” en otra de las publicaciones citadas. ¿Nuevos mercados? ¿Reaperturas? Llevan a pensar porque esa manipulación de los números y esas descabelladas conclusiones que vinculan facilitación de tramites con crecimientos de exportaciones inexistentes y si se trata de nuevos mercados, reaperturas, que hay adentro de ese número.
¿Por qué se dice lo que se dice? Solo un gobierno sin logros significativos para el sector recurre a este tipo de estafas comunicacionales, vinculando frases como “impulso exportador” inexistente, en respuestas a gestiones y medidas con consecuencias incomprobables.
En conclusión, lo observado refuerza las dudas sobre la verdadera performance económica del gobierno, tanto en su gestión general como en su política económica en particular. A pesar del sólido equipo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca en materia de mercados y relaciones internacionales, las malas prácticas de comunicación y la desinformación constante son moneda corriente en el Ministerio de Economía que claramente, fuera de su propia realidad paralela y su narcisista valoración de su “politica económica” son pocas las cosas buenas que tiene para contar cuando se analiza la realidad productiva del pais. Parece que esta práctica de desinformación no cesará, y el sector deberá mantener una mirada crítica sobre la información que se le presenta, especialmente antes de tomar decisiones basadas en ella.



[1] (20) Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca en X: “Abrimos nuevos destinos para las exportaciones, pusimos fin a las regulaciones al comercio y desburocratizamos el sector. Estamos fortaleciendo la producción agropecuaria argentina. Impulsar al campo argentino es respaldar el desarrollo nacional. 👉 https://t.co/W6Dc69cDSX https://t.co/T7vR7dk4wA” / X
[2] https://www.argentina.gob.ar/noticias/las-exportaciones-agroindustriales-crecieron-56-en-volumen-en-2024