IDAA

Instituto para el Desarrollo Agroindustrial Argentino

El Instituto para el Desarrollo Agroindustrial Argentino (IDAA) nace con la necesidad de comprender y potenciar el sector agroindustrial como un pilar fundamental para el desarrollo de la Argentina.

Para nosotros y nosotras, el sector agropecuario representa mucho más que la simple producción de alimentos y materias primas: es un factor fundamental del desarrollo, que impacta en la economía, el trabajo, la organización territorial y la identidad nacional. Es por ello, que buscamos no solo reflexionar sobre su presente, sino también sobre su pasado y, sobre todo, su futuro.

Soñamos un país próspero, que aproveche la enorme riqueza de sus tierras y el extraordinario talento de nuestros productores; con potencialidad para un mayor desarrollo agroindustrial y capaz de dar respuestas al complejo escenario internacional contemporáneo que se nos plantea.

En estos tiempos turbulentos, es crucial desarrollar políticas efectivas que fomenten, promuevan y protejan los valiosos recursos con los que la Argentina cuenta, fomentando el desarrollo, su industrialización e integrando armónicamente todos los sectores productivos del país.

Entendemos que potenciar el sector agroindustrial requiere de una mirada integral y federal, que trascienda las divisiones entre campo y ciudad, entre sector agropecuario y sector industrial.
En este sentido, trabajamos en el desarrollo del sector desde tres objetivos fundamentales:

  • Aumentar la producción.
  • Promover la industrialización de nuestros productos.
  • Incrementar las exportaciones con mayor valor agregado.

Buscamos construir una visión compartida del sector, impulsando políticas que estimulen una matriz productiva y exportadora con mayor valor agregado: la industrialización de la ruralidad.

Creemos que esta es la mejor manera de superar la falsa dicotomía entre el mercado interno y la exportación. Al establecer objetivos comunes entre el sector público, los productores, el sector sindical y empresarial, recuperamos el espíritu de comunidad organizada, contrarrestando el individualismo que caracteriza esta época. Fortalecer los lazos de cooperación y permitir el desarrollo de los habitantes de nuestra nación, fomentando que estos aporten a la “casa común”, es el principio fundamental que nos guía.

We’ve worked with some of the best companies.

Principales líneas de trabajo

Aumento de la producción.

El crecimiento acelerado de la población mundial y el cambio climático plantean desafíos significativos, y al mismo tiempo, abren oportunidades para países como la Argentina. La producción agroindustrial es parte de nuestra identidad nacional. Tenemos una enorme riqueza en nuestras tierras aptas para la producción de alimentos. Contamos con el agua, el capital humano, el conocimiento y el saber hacer de nuestros productores, para dar respuesta a la creciente demanda de alimentos. 

El desafío radica en desarrollar políticas eficaces para seguir fortaleciendo nuestras capacidades, estimular la producción y el desarrollo industrial,  con  un enfoque estratégico en cuanto a la protección y defensa de nuestros recursos naturales.

Promover la industrialización de nuestros productos.

Apostar por la industrialización de nuestros productos trasciende el ámbito económico. Estimular la producción y alentar el desarrollo industrial, mediante la transformación de nuestras materias primas, es un objetivo central para poder llegar al desarrollo de nuestro país.

De esta forma, no sólo aumentamos los ingresos, sino que establecemos un camino atravesado por el desarrollo local, la mejora de los procesos productivos y la incorporación de empleo de calidad para el sector.

Incrementar las exportaciones con mayor valor agregado.

Las explotaciones de productos primarios son un factor importante para la economía de nuestro país. Agregar valor a las producciones es un elemento central para pensar el desarrollo de nuestro país y fortalecer nuestra posición en los mercados internacionales.

Mediante la incorporación de tecnología, la adaptación de los procesos productivos y la calificación de nuestra mano de obra podemos establecer un sendero de crecimiento que nos permitirá generar oportunidades de empleo en nuestras ciudades, mejorar la calidad de nuestros productos y permita incorporar valor a las materias primas.