El INDEC informó que en noviembre la molienda de cereales, que involucra básicamente al trigo, el maíz y la cebada, cayó 6,6% interanual. La fuerte caída se produce luego de un retroceso de 0,6% en setiembre y un magro rebote de 2,2% en octubre.
Abriendo los datos de noviembre, según el informe de molienda cerealera de la secretaría de Agricultura, se observa que la industrialización de cebada cae 17%, la de trigo pan 13% y la de maíz 4 por ciento.
El caso del trigo es especialmente relevante dado que se trata de la materia prima para un ingrediente fundamental de la alimentación: la harina como fuente de carbohidratos.
La molienda de trigo pan había arrancado bien 2025, con una actividad por encima de 2024 y del promedio de los últimos cinco años. Pero a partir de agosto comienza un retroceso tanto interanual como respecto del promedio, que alcanza su máxima expresión en noviembre, con la caída mencionada del 13 por ciento.
Como vemos en el gráfico adjunto, noviembre termina claramente por debajo del año precedente y del promedio del quinquenio. Por otra parte, como la exportación de harina muestra un leve repunte interanual, la conclusión es que, o bien hay un relajamiento en la declaración de la molienda, o bien el consumo interno se redujo y la demanda de harina cayó.

El caso de la cebada es aún más dramático, aunque no tiene el mismo impacto en la salud nutricional de los argentinos.
De operar al 100% en los últimos años, en 2025 la industrialización de la cebada cae 18% interanual. De acuerdo a la estadística oficial a noviembre se llevaban procesadas 783.000 toneladas, contra 958.000 en 2024 y 1,1 millón de toneladas en 2022, cuando como mencionamos la industria maltera operaba a plena capacidad.

A esta agroindustria se le desató la tormenta perfecta. A la retracción del consumo, se le sumó el aumento del contrabando, de la importación formal y la caída de las exportaciones de malta.
Respecto de la importación formal, de las 3.800 toneladas importadas en 2023, se creció a 5.700 en 2025, y a 6.400 en 2025, faltando todavía agregar el dato de diciembre.
En sentido inverso y también restando los datos de diciembre, en 2025 se llevaban exportadas apenas 457.000 toneladas de malta, un 30% por debajo de 2024. La relación entre exportación de cebada cervecera y malta muestra un deterioro significativo en 2025. Si en 2023 por cada 100 toneladas del grano se exportaban 70 de malta, en la actualidad solo se exportan 39 de malta por cada 100 del grano.






