¿Qué tan creíble pueden resultar las bases sobre las que se elaboró el Presupuesto 2026, que ahora debate el Congreso?
Ya solo una inflación proyectada a 10,1% y un tipo de cambio de $1.423 por dólar lo hacen poco realista.
Pero en esta oportunidad queremos abordar lo proyectado en materia de derechos de exportación (DEx), basados en que el 80% de lo recaudado proviene del sector agroindustrial. Según el mensaje del ministerio de Economía, la recaudación de 2025 alcanzaría $8,12 billones y se proyectaría a $9,97 billones en 2026, exhibiendo una suba de 22,8 por ciento interanual.
Primer punto. Entre enero y noviembre la recaudación por DEx alcanzó los $6,87 billones, con una tendencia declinante después del último Dólar Soja de setiembre, ya que se registraron 19 millones de toneladas de granos y subproductos con retenciones cero.
De manera que el año concluiría con unos $7,17 billones, es decir 12% por debajo de la meta sobre la cual se proyecta 2026, con lo cual alcanzar los $9,97 billones implicaría crecer 39% en la recaudación del tributo.
Ahora bien, el presupuesto fue girado al Congreso de la Nación el 15 de setiembre. Luego de ello, Economía lanzaría el Dólar Soja con retenciones cero, y luego, ya en diciembre, reduciría los DEx en dos puntos porcentuales para la soja, sus subproductos, el trigo, la cebada y el sorgo, y en un punto para el maíz y el complejo girasol.
De manera que ya con esas solas dos medidas, alcanzar la meta se torna más difícil o casi imposible. Veamos el caso del complejo soja que es el principal aportante a las retenciones debido a su alta alícuota.
Durante los dos días de vigencia de las retenciones cero se anotaron exportaciones para embarcar en 2026 que significaron US$340 millones de dólares menos para el fisco o $462.000 millones al tipo de cambio de ese momento, que habría que descontar del supuesto a recaudar en 2026. Repetimos, solo hablando del complejo soja.
Ahora bien, si partimos de una proyección de la cosecha de soja de 48,5 millones de toneladas, como estima el USDA, y le descontamos el consumo interno y lo ya registrado, quedan disponibles 37,7 millones de toneladas, ya sea para exportar como poroto o para ser procesadas y exportadas como subproductos. Grosso modo, los dos puntos menos de DEx significan unos US$310 millones menos de recaudación, o $446.000 millones. Quiere decir que solo con la soja anotada en las Retenciones Cero más la baja de dos puntos, se está cerca del billón de pesos menos de recaudación. Y a esto hay que sumarle lo dejado de percibir por el resto de los productos.
Las únicas opciones que compensarían esta pérdida de ingresos serían una suba de los commodities en el mercado global, algo muy improbable, o bien una fuerte devaluación que mejore los números expresados en moneda local.
La decisión de Economía de atar la banda cambiaria a la evolución de la inflación puede ser una señal de lo poco realista de los supuestos del Presupuesto y de la necesidad de sostener el superávit comercial con un tipo de cambio más realista.
En síntesis, o bien nos enfrentamos a una obra maestra de la pintura, con el único objetivo de presentar números que cierran; o bien veremos restricciones recaudatorias traducidas a mayores ajustes; o bien al final del día la corrección llegará por el tipo de cambio.






